Madrid, España.- Durante la noche del 20 de mayo, la ahora condenada a prisión asestó una serie de bofetadas a pequeño hijo de 10 años, todo porque no quería bañarse.

En audiencia celebrada en Pontevedra, se confirmó que esta desalmada mujer pasara dos meses tras las rejas, pese a que trató de evitarlo.

Los magistrados resolvieron lo anterior al calificar como maltrato la acción realizada por la fémina, quien a su vez, se defendió argumentando que “solo era un acto de corrección”

Pero, ¿cómo llegó a tal punto?… Luego de la negación por parte del menor, comenzó una discusión verbal entre madre e hijo, que en pocos segundos culminó con una serie de golpes por parte de la mujer, causando el enrojecimiento en las mejillas del menor.

Debido a ello, el niño fue trasladado al doctor y no requirió de medicamentos ni tratamiento, pero el tribunal enfatizó que la facultad de los padres para corregir a sus hijos tiene como “límite infranqueable” la integridad física y moral.

 

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