Paso de Ovejas, Ver.- Ciudadanos denunciaron que su alcalde Abel Ramírez no acepta las opiniones y críticas, además de que es violento y represivo.

Por lo anterior, pidieron que intervenga la legislatura del estado para que tome cartas en el asunto, toda vez que en el colmo de los delirios de grandeza de este mandatario municipal, pretende dar nombre a Paso de Ovejas como Abel Ramírez.

Antes a la biblioteca comunitaria le impuso su nombre, un salón de trabajo comunitario, con el nombre de su esposa; su fotografía como emblema de una organización campesina y además  ha mandado a pintar un mural en donde se le ve montado a caballo y que pretende instalar en el propio palacio municipal.

La gente teme que cumpla su palabra de erigir una estatua ecuestre, que amenaza con colocar en el jardín principal de Paso de Ovejas.

Su comportamiento, a decir de los lugareños, no es normal, pues sólo se dedica a buscar fiestas patronales en este municipio o en los municipios vecinos, para ir en cabalgata.

Por otra parte, mencionan que en este municipio no existe obra pública, ni social, pues se argumenta que no hay dinero, pero es cuando los pasovejenses se hacen la pregunta ¿de dónde ha salido el dinero para el mural y el adelanto al escultor encargado de la estatua ecuestre?; si no existe dinero para pintura a las escuelas públicas, ¿por qué sí hay dinero para mandar a pintar los edificios públicos a los que les ha impuesto su nombre?

Un grupo de ciudadanos se reúnen en secreto en Paso de Ovejas para convocar a los ciudadanos a que firmen su inconformidad y se obligue a los diputados intervenir para que la ley de responsabilidad pública impida que el gobernante en funciones le dé su nombre a edificios públicos o a la nomenclatura de las calles.