Ciudad de México.- El apego hacia un ser humano puede ser tan dañino, como si se consumiera alcohol o drogas en exceso.

No respeta edad ni condición y puede derivar en muchas problemáticas, que, pese a querer ponerles solución, se convierten en parte de la vida.

Celia V., como otras es una persona que buscó poner remedio a esta considerada adicción, por lo que inicio un grupo independiente a Alcohólicos Anónimos y Neuróticos Anónimos, ya que en estos no fue ayudada como esperaba.

La idea de asociarse con otras mujeres que pasaran por algo parecido, le surgió después de leer un libro con el que se dio cuenta de que hay quienes “aman demasiado” y necesitan trabajar en equipo para dejar de hacerlo.

Sus ganas de sobrevivir le hicieron darse cuenta de que tiene una adicción, cuando practicó el 4to. paso en un grupo de AA se percató que estar apegada a alguien más la hacía. No existe una cura, en cambio, destruye más si se tiene el afán de rescatar a la pareja y hacer que quiera aunque sea a fuerzas.

Señaló que ha recibido maltrato, físico y psicológico, además que la gente común no identifica como una adicción al apego; hay quienes le dicen sigue luchando y quienes la acaban maltratando más que el producto de “su amor”.

DAÑO A TERCEROS

Cuando se dio cuenta se sorprendió de que, pese a lo que vivió, pudo sacar adelante a sus hijos, mientras que otras no corrieron con la misma suerte. En su caso lamenta que por el daño que provocó en ellos, en lugar de estar estudiando también asisten a grupos enfrentando las consecuencias de su enfermedad.

Esta adicción puede llevar a la muerte, Celia V. cuenta lo tolerante que fue al dolor ya que no perdió nada, pues pudo desprenderse de todo aquello malo por darse cuenta que contaba con una adicción.

Por Livia Díaz