Con el remate de 370 vehículos que estaban al servicio de Petróleos Mexicanos, el gobierno federal espera reunir 16.2 millones de pesos.

La meta es retirar los autos que la empresa petrolera rentaba para los gerentes, directores, subdirectores y administradores que incluso tenían hasta choferes y que costaban cada año más de dos mil 200 millones de pesos.

Las unidades “deben ser entregadas en buenas condiciones, con inventario, documentos y la tarjeta que les permitía cargar combustible sin límites”, de acuerdo con el oficio DCAS-SSC-001/2019, con fecha del 4 de enero de este año y firmado por Idayalid Martínez Domínguez, subdirectora de Servicios Corporativos de la Dirección Corporativa de Administración y Servicios de Pemex.

Esto aplica para los mandos superiores, “que además de gozar de un bono para la compra de un vehículo, llegaron a tener asignadas hasta dos o más unidades rentadas”, agrega el texto.