Chicontepec, Ver.- Para comercializar sus mercancías, los campesino chicontepecanos no solamente tienen que lidiar con el regateo de los compradores, sino también con los caminos que los llevan de sus comunidades a la cabecera municipal.

El mal estado de las vías es una muestra del atraso en el que viven y parte del calvario que día a día viven para poder obtener los ingresos para sus familias, que son las víctimas colaterales de la pésima infraestructura vial.

Cuando las temperaturas son elevadas deben recorrer los senderos protegiéndose de los inclementes rayos del sol y llegan a la cabecera agobiados y a punto de sufrir un golpe de calor.

En cambio, cuando hay lluvias, los tramos por los que pasan generalmente se encharcan y les dificulta el traslado de sus mercancías. Una vez que se seca el camino, tienen que atravesar los lodazales.

¿Usted qué opina?: