Coatzintla, Ver.- El municipio de Coatzintla se ha convertido en un territorio donde priva la ley del más abusado, donde cualquier persona puede hacer y deshacer lo que guste con la infraestructura pública sin autorización alguna por parte de las autoridades, y sin el temor a recibir sanción alguna.

El fraccionamiento Kawatzin-Valencia, donde además de problemas de baches por la mala calidad de las obras de pavimentación y enormes topes sobre el circuito Latamat, principal vía de acceso, los pobladores obstruyen las banquetas o las modifican a conveniencia sin que la dirección municipal de Obras Públicas tome cartas en el asunto.

En esa misma avenida se puede observar cómo particulares han construido enormes rampas para acceso de vehículos obstruyendo la vía pública, lo que obliga a que los transeúntes a caminar por la superficie de rodamiento, arriesgando su integridad física.

De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 322 del reglamento de construcciones para el estado de Veracruz, las rampas en guarniciones y banquetas para la entrada de vehículos a los predios no deberán entorpecer el paso ni causar molestias a los peatones. La dirección o el Ayuntamiento podrán prohibirlas y ordenar el uso de rampas móviles.

Este mismo reglamento prevé en el artículo 364 sanciones al director responsable de obra, propietario o a quien resulte responsable, multas que pueden ir desde mil hasta 20 mil pesos; sin embargo, ni la directora de Obras Públicas, Elizabeth Montiel Velázquez, ni la alcaldesa Patricia Cruz Matheis se preocupan por atender estas irregularidades.

De igual forma se pueden observar establecimientos comerciales que exhiben sus productos sobres las reducidas aceras, mientras que talleres de reparación de electrodomésticos realizan sus tareas en la vía pública, empleando materiales inflamables sin que el director de Protección Civil, Roberto Carlos Sánchez Parada, supervise y regule estas actividades.

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