Papantla, Ver.- El agente municipal de la localidad Taracuán, Fernando Jiménez Muñoz, confirmó que tras cuatro meses de trabajos constantes, por fin se levantó la alerta sanitaria en su comunidad, misma que se instauró a consecuencia de los brotes de hepatitis “B”, que afectaron principalmente a menores de edad.

Entrevistado este lunes tras haber asistido a audiencia pública con autoridades municipales, el representante de la localidad confirmó que en total fueron 40 los casos de contagio, pero por fortuna ya fueron controlados. “En febrero fue cuando el problema inició, se agudizó en mayo, pero ya en junio definitivamente tuvimos que suspender las clases y tomar medidas drásticas”, recordó.

Fue necesario que personal de la Jurisdicción Sanitaria No. III tomara cartas en el asunto, de manera que se cloraron los pozos, se encalaron las letrinas, además de que se impuso como norma que los menores no salieran de sus casas y que se lavaran las manos cuando menos cinco veces al día.