Coatzintla, Ver.- El cobro de elevadas cuotas, uniformes y libros han hartado a padres de familia del Colegio de Bachilleres número 32 con sede en este municipio, motivo por el cual hasta los maestros han exigido que el director del plantel sea investigado, toda vez que es él quien ha orquestado esa red de corrupción que año con año le deja importantes ganancias, pues dicen, es un verdadero negocio redondo.

Padres de familia expresaron que a la brevedad exigen que el director general del Cobaev, profesor Andrés Aguirre Juárez investigue los turbios manejos de Genaro López Valdivia que maneja los recursos a su antojo y no rinde cuentas.

Han bastado cinco años, para que el director de ese centro educativo se haya enriquecido con la ayuda de los integrantes de la sociedad de padres de familia. La ambición de dicho personaje es tal, que ha convertido lo que antes era un plantel de prestigio y referente de educación de calidad en la localidad, en un nido de hampones que se sirven del dinero recaudado, monto que dicen, supera el millón de pesos cada año.

El dinero que cada alumno debe pagar al iniciar el ciclo escolar es de más de 1,500 pesos, esta cantidad incluye el cobro de una supuesta rifa, que en pocas palabras es obligatoria.

Haciendo gala de prepotencia y al decirse protegido por el director general de Cobaev, Genaro López Valdivia saca provecho absolutamente de todo, y obliga a los padres a comprar los uniformes en el plantel, al igual que el cobro de libros; aseguran padres de familia que esto violenta los derechos de los alumnos y va en contra del reglamento, porque si bien es cierto deben contribuir con las cuotas voluntarias, el documento oficial no indica el cobro de libros y mucho menos habla de rifas.

Quienes no cumplen las órdenes del director, simplemente son reprimidos y no se les permite el acceso, sostienen los padres que agregan que otro negocio que es demasiado redituable es la cooperativa escolar, controlada también por el director que obliga a los alumnos a compra ahí, y por nada del mundo pueden meter alimentos.

En este sentido, advirtieron que harán valer los derechos que se establecen en el artículo 206 del reglamento y, si la Dirección General no interviene, tomarán la escuela ya que es demasiado sospechoso que con todo y las quejas, Andrés Aguirre no haya actuado. ¿Será que le toca parte del pastel?, preguntan intrigados padres de familia.