De 16 infartados en Poza Rica, sólo uno sobrevive

Poza Rica, Ver.- Más del 90 por ciento del total de personas que sufrieron un infarto en esta ciudad perdieron la vida. Se contabilizaron al menos 16, siendo los casos en los que las autoridades arribaron para conocer de los hechos. En otros casos no fue necesaria la presencia de la policía.

Esta emergencia médica caracterizada por la obstrucción de la irritación sanguínea al músculo del corazón, se volvió más frecuente en el mes de mayo, y el sector al que más afectó es el de personas de la tercera edad.

El 26 de mayo, Mario Lara Montalvo perdió la vida de un infarto mientras impermeabilizaba una casa ubicada sobre el bulevar Lázaro Cárdenas. Según las autoridades que conocieron del deceso, su muerte obedeció a un infarto agudo al miocardio por lo que cayó fulminado y pereció en cuestión de minutos.

El 25 de mayo, Javier Valverde Zaleta, de 63 años, con domicilio en Av. Diez esquina Av. Uno de la colonia Cazones, perdió la vida; algunos mencionaron que su deceso derivó de cirrosis hepática, aunque otros indicaron que fue un infarto agudo.

Otro caso se registró el 22 de mayo, en la calle Vicente Guerrero de la colonia Laredo, cuando un hombre que caminaba tranquilamente fue víctima de un infarto y murió. La policía no lo auxilió pese a que llegó antes de que perdiera la vida.

Sin embargo, otro caso que conmocionó a miles de personas fue el deceso de Jesús del Ángel Zurita Lozano, de 62 años, quien a pesar de llegar con signos vitales al ISSSTE, no fue atendido y finalmente murió minutos después de sufrir un infarto.

El 21 de mayo, José de Jesús Rosales Slacer, de 50 años, se sumó a la lista de personas que fallecieron por esta enfermedad. El 20 de mayo trascendió que en el IMSS una mujer murió por un infarto derivado de una caída tres días antes en su domicilio, fue identificada como Teresa García de la Cruz, de 68 años.

El 17 de mayo, Casimiro Hernández Gómez, de 88 años, desgraciadamente también perdió la vida, era vecino de la colonia Manuel Ávila Camacho; en este caso, los socorristas nada pudieron hacer para salvarle la vida. Ese mismo día, Aarón García Pérez, de 51 años, se desvaneció por las altas temperaturas y se dijo que fue por un presunto golpe de calor, pero los socorristas confirmaron que se trató de un preinfarto, por lo que le recomendaron reposo absoluto y acudir al médico.

Los números de emergencia también se activaron el 9 de mayo, cuando el señor Juan García Pérez, de 72 años, fue reportado inconsciente en la calle Buenavista de la colonia Laredo, se movilizaron, pero por desgracia al arribo de socorristas de la Cruz Ámbar, ya era tarde, el hombre había perdido la vida.

También el 6 de mayo, Ángel Rivera Martínez, de 70 años de edad, con domicilio en la colonia Ignacio de la Llave, sufrió un infarto agudo al miocardio y murió. El 5 de mayo, un sujeto identificado solamente como Gerardo alias el “R15”, murió de un infarto. Esto fue en la vía pública y según los testigos, pertenecía al mal llamado escuadrón de la muerte.

Benito Florencio Alut, de 65 años, también murió el 4 de mayo en esta petrópoli; las autoridades determinaron no abrir investigación por tratarse de una patología.

De la misma manera, el 3 de mayo, un hombre de aproximadamente 55 años fue reportado sin vida en la calle Heroico Colegio Militar en la colonia Tajín, justo enfrente a la farmacia Calvillo, por el aspecto de esta persona presuntamente se trata de un indigente que hasta el momento no ha sido reclamado. Sólo era conocido como “El Lunch”. El 30 de abril en la colonia División de Oriente, otro hombre de aproximadamente 70 años, y quien no fue identificado, perdió la vida.

El 27 de abril, una mujer de nombre Reyna “N”, sufrió un infarto en el interior de su domicilio, el cual está ubicado en la calle Francisco Villa de la colonia Fausto Dávila; desgraciadamente se sumó a la lista de fallecidos por esta causa.

Lamentablemente, el 24 de abril, mientras era llevada a un hospital, la señora Diana Villanueva Aquino, de 50 años, falleció, era vecina de la colonia La Yanga.

Así pues, los infartos se dispararon en el mes de mayo, atacando principalmente a personas de la tercera edad.

Por Clemente Hernández Reyes