Dra. Denisse de los Angeles Uribe Obregón

Magistrada del H. Tribunal Superior de Justicia

Proteger a la niñez es tarea de todos

La infancia y la adolescencia son etapas esenciales para el desarrollo biológico y psicosocial de los seres humanos, la educación, enseñanzas y valores que se transmiten durante este periodo marcan la forma en la que se desenvolverán los individuos en su vida adulta, durante estos años no sólo se construye el futuro de la niñez, también se cimienta el rumbo de los países, por ello es sumamente importante que los derechos de todas las niñas, niños y adolescentes sean garantizados.

Promover y proteger los derechos de la infancia es una obligación tanto de los estados como de las familias y de la sociedad; en este sentido, la comunidad internacional y los países han establecido estrategias encaminadas a su protección y cuidado, prueba de ello es la Convención sobre los Derechos del Niño, la cual se constituye como el instrumento internacional de derechos humanos más ratificado en la historia, sin embargo, aún existen tareas pendientes en la materia.

De acuerdo con Naciones Unidas, uno de los principales problemas a los que se enfrenta la niñez es el trabajo infantil, pues uno de cada diez niños se encuentra en esta situación definida por la Organización Internacional del Trabajo como toda aquella actividad que los priva de su infancia, su potencial y dignidad, y que además es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico.

Este alarmante contexto en el que viven muchos menores es resultado de problemas estructurales como la desigualdad, pobreza y marginación en la que se encuentra gran parte de la población mundial, por lo que una de las metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, plantea la necesidad de erradicar el trabajo infantil en todas sus formas para 2025.

De acuerdo con datos del INEGI, en México el 11 % de la población de entre 5 y 17 años realiza actividades económicas no permitidas o quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas, porcentaje equivalente a 3.2 millones de personas, de las cuales 236 mil viven en el estado de Veracruz, desafortunadamente la OIT prevé la probabilidad de que las estadísticas aumenten más de cinco puntos porcentuales como consecuencia de la crisis económica provocada por el COVID-19.

Esta lamentable situación se presenta a pesar de que la constitución política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 123 apartado A, fracción III, establece la prohibición del trabajo de los menores de quince años, además señala que los mayores de esta edad y menores de dieciséis tendrán como jornada máxima la de seis horas, lo cual también se encuentra previsto por la ley general de los derechos de niñas, niños y adolescentes, así como por la legislación local.

Nuestra carta magna además establece que en todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, el cual deberá guiar la implementación de las políticas públicas dirigidas a este sector, asimismo los menores tendrán derecho a la igualdad sustantiva, esta deberá promover el acceso al mismo trato y oportunidades para el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y las libertades fundamentales.

En este sentido, el pasado lunes 22 de junio, el Congreso del Estado aprobó el dictamen con proyecto de decreto que reforma y adiciona diversas disposiciones de la ley de los derechos de niñas, niños y adolescentes, en materia de igualdad sustantiva, trabajo y explotación infantil, con ello Veracruz se encamina a erradicar la explotación de la infancia, así como a garantizar el pleno ejercicio de los derechos de este sector de la población.

El combate a la explotación y violencia en contra de las niñas, niños y adolescentes es una tarea que nos corresponde a todos como sociedad, desde nuestras trincheras tenemos la obligación legal y el compromiso moral de contribuir con acciones que pongan fin a esta difícil situación que enfrentan millones de niños, cuyo único trabajo debería ser continuar con su educación y luchar por hacer realidad sus sueños.