Álamo, Ver.- La escuela primaria “Miguel Hidalgo y Costilla” vuelve a estar de nuevo en el ojo del huracán, esto tras de que una madre de familia denunciara ante las autoridades educativas el caso de bullying del que era víctima su hijo en dicho plantel, pues asegura que un grupo de chicos del cuarto y quinto grado golpeaban todo el tiempo a su menor y lo mantenían amenazado, causando en él un severo trauma psicológico.

La madre de familia relató que su hijo de tan sólo 6 años de edad ingresó con mucho entusiasmo al citado plantel, pero fue hace algunas semanas cuando comenzó a notar un cambio en él, diciéndole que tenía dolor frecuente en la espalda, pensando que tal vez era por el peso de su mochila, sin imaginar el problema tan severo de acoso que sufría el pequeño.

Otro síntoma que alertó a la mujer fue que el pequeño regresaba a su hogar con el dinero del recreo íntegro, asegurando el niño como pretexto que no desayunaba nada porque no le gustaba la comida que preparaban en la cooperativa, por lo que decidió acudir directamente a la escuela a investigar qué era lo que ocurría.

Encontrando al niño en el interior de su salón a la hora del recreo, y al hablar con la maestra de grupo, la docente le mencionó que el menor no quería salir a la hora del lonche desde hacía una semana, por lo que lo convenció de salir a jugar, observando en ese momento cómo un grupo de 5 alumnos del cuarto y quinto grado lo acorralaban detrás del aula de primero para golpearlo, encontrando entonces el motivo por el cual el menor vivía aterrado de ir a la escuela, pues hasta inventaba estar enfermo para no asistir.

Y al solicitar su intervención a la recién nombrada directora, la profesora Herminda Morales Vite, ella le solicitó simplemente una disculpa a la madre afectada, destacando que “se les había salido de las manos” este problema, al igual que a las docentes que atienden los grupos de cuarto y quinto grado, pues al exigirle que citara a las mamás de los chicos buleadores para dialogar con ellas, ésta se negó asegurando que tendrían más cuidado con la vigilancia de los niños, cosa que no sucedió, mencionándole que estaba en todo su derecho de sacar al niño de la escuela, buscando una forma sencilla de resolver el problema.

Por lo que la madre optó por solicitar el apoyo del supervisor escolar, levantando un acta sobre el caso de bullying del que fue víctima su hijo, en espera de que otros menores que sufren el acoso dentro de la institución puedan encontrar la tranquilidad, pues mencionó que varios niños han salido de la institución sin explicación alguna, esperando que la secretaría lleve a cabo las acciones correspondientes.

Por Alberto Lee