Ciudad de México.- Con 381 votos a favor, 79 en contra y dos abstenciones, la Cámara de Diputados aprobó en lo general la reforma educativa del presidente Andrés Manuel López Obrador, que sepulta a la de su antecesor, Enrique Peña Nieto.

La asignación de plazas, que era la discordia por parte de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), se detallará en las leyes secundarias.

El dictamen es un ejemplo sobre cómo “se escucha a todos los sectores involucrados con la educación en el país”, celebró Abril Alcalá, legisladora del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

La única bancada que no estuvo de acuerdo fue la del Partido Acción Nacional, debido a que cuestionó “¿por qué la CNTE va a ir a favor de este dictamen? Porque ya cumplieron su capricho y está en el 16 transitorio”.

“En una interpretación jurídica se cae dentro del (artículo) 123. Y por lo tanto podrán tener en un litigio el manejo de las plazas magisteriales y de la nómina magisterial”, en palabras del diputado Felipe Fernando Macías Olvera, miembro de la Comisión de Educación.

Eso quiere decir que los trabajadores gozarán de derechos de “escalafón” para los ascensos, tal como lo citan las fracciones VII y VIII del apartado B del artículo 123 de la Constitución.