Poza Rica, Ver.- La educación es el pilar fundamental en el que no se debe escatimar, sobre todo en un país con lamentables cifras de homicidios y donde los jóvenes están susceptibles de caer en las drogas o la delincuencia, así lo afirmó el exsecretario de Gobierno de Veracruz, Rogelio Franco Castán.

En entrevista para Vanguardia de Veracruz, el también exdirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) habló sobre la importancia del anhelo de tener una formación académica y valorar el esfuerzo para conseguirla, con el apoyo de los profesores y padres de familia.

En este sentido, destacó que los jóvenes en la secundaria son susceptibles a la deserción, a entrar al mundo de las drogas y la delincuencia, y son los padres quienes tienen que luchar por impedir que el crimen los alcance en un país donde los homicidios han repuntado, sobre todo en Veracruz.

Y es que Rogelio Franco Castán estuvo presente hace unos días en el aniversario 65 de la escuela secundaria técnica industrial #2 “Enrique Rodríguez Cano”, donde impartió la conferencia “Historia de éxito” y fue reconocido como alumno destacado de esa institución, por la que han pasado más de 40 mil estudiantes.

Tras agradecer a la secundaria el honor otorgado y que lo hayan invitado a la conmemoración llevada a cabo el 7 de febrero, el político relató a Vanguardia que fue allí, en ese plantel, donde tomó la decisión de cursar la licenciatura en Derecho y remarcó que tuvo la fortuna de aprovechar las oportunidades que le abrieron las puertas para desempeñar varios cargos.

Franco Castán compartió que la escuela fue parte de su vida personal a partir del momento en que los clientes de la papelería que su familia tenía eran justamente los muchachos de la técnica industrial, de la que eran vecinos y sin duda fue algo que lo hizo sentirse ligado a ella desde muy joven.

Finalmente, el también exdiputado hizo un llamado a las nuevas generaciones para convertirse en gente comprometida y conservar el enfoque de superación para hacer de este país un lugar mejor.

Por Teresa Jiménez