Nuestras Redes

Columnistas

EL PODER DEL PUEBLO. Medalla(s) Veracruz.

Publicado

-

El artículo 11 de la Ley de Premios del Estado de Veracruz señala que “la Medalla Veracruz al Mérito Ciudadano se otorgará a las personas cuya obra, méritos, conducta o trayectoria sea relevante o notable y reporte, preferentemente, un beneficio para la entidad veracruzana”.

Pocas acciones honran mejor al espíritu de esta Ley como el hecho de que el Comité Estatal para el otorgamiento de la Medalla Veracruz, que encabeza el gobernador Cuitláhuac García Jiménez, haya decidido que la edición de este año sea para alguien del personal de salud del estado que lucha contra la pandemia de COVID-19.

Por primera vez, se otorgarán 40 medallas, porque en este caso una no es suficiente y porque es imposible entregárselas a todas y todos. También por esta ocasión, incluirá un premio económico de 25 mil pesos.

Y es que nuestro personal médico, paramédico y de enfermería tiene de sobra merecimientos en su “obra, méritos, conducta y trayectoria” para satisfacer por mucho los requisitos para ser galardonados a nombre del pueblo y gobierno de Veracruz.

Doctoras, doctores, enfermeras, enfermeros, paramédicas y paramédicos han hecho una labor que rebasa el mero compromiso laboral y profesional. Argumentar que ellas y ellos sólo cumplen su trabajo y que para eso se les paga, se me hace de una mezquindad abominable que, por increíble que parezca, alguien ya ha expresado.

Justamente es al contrario: la ejemplar entrega del personal médico, paramédico y de enfermería en muchos casos abarca el terreno del heroísmo, al grado de que algunas y algunos han dejado la vida en su misión.

Paradójicamente, quiénes la reciban puede llegar a ser lo de menos. Reconocer a 40 será el acto simbólico de reconocerlos a todas y todos. Será la respuesta de una sociedad que reconoce a sus héroes y heroínas de hoy, las y los que no están en los libros de historia, ni su figura representada en una estatua.

La página de coronavirus.veracruz.gob.mx ya tiene un apartado especial para que cualquiera de nosotras y nosotros pueda proponer al recipiente de esta medalla. Me gustó, en especial, que se han puesto a disposición del público dos tipos de formatos: el de los pacientes recuperados de COVID-19, para proponer a alguna o alguno de sus médicos, paramédicos y enfermeras; y el del propio personal de salud, para que nominen a una o uno de sus colegas.

Tenemos hasta las 12:00 de la noche del 30 de octubre y el fallo se conocerá a más tardar el 15 de noviembre.

Honor a quien honor merece.

Reporte o denuncia?

Reportalo a Vanguardia. espacio habilitado para satisfacción de todos y cada uno de nuestros seguidores.
Por Whatsapp: Whatsapp
Formulario: Escribenos
Advertisement
Comentar

¿Usted qué opina?:

Columnistas

Clementina Monrroy.- La gasolina

Publicado

-

Artículo de Leonardo Zaleta
Cronista de la ciudad

¡Hola, doña Gasolina! ¿Cómo ha estado? ¿Qué dice ese sabroso mole de guajolote y ese chileajo de carne de puerco?

¿Qué quieres que diga el jijo de la…si no tiene trompa para hablar? Al contrario, está pidiendo a gritos una trompa para que se lo trague, porque está como de casamiento.

El burbujeante mole de guajolote, contenido en una enorme cazuelota de Tlaquepaque hacía al hervir un guiriguiri sobre el fogón de leña de laurel, mientras una indita “revestida” aplaudía las bolas de masa frente a un comal de barro traído de Ojital.

El humo del fogón mezclado con el fuerte olor del chiltepín que estaban tostando, hacía que nos escurrieran las lágrimas con los mocos, en el curso de la entrevista.

Doña Clementina, que la “raza” bautizó con el sobrenombre de “La gasolina”, es una de esas mujeres aventureras y mal habladas que han seguido la ruta del petróleo y la del chicle.

De origen chicontepecano, a los 18 años enviudó y después, como dice ella “se tiró a la vida”, yéndose a Cacalilao, cuando el auge del petróleo, poniendo allí su primera fondita.

Más tarde recorrió aquellos campos legendarios de Chinanpa, Amatlán, Mata Redonda,  Juan Casiano, Zacamixtle, Potrero del Llano y Cerro Azul, en todos ellos dándoles de comer a los trabajadores.

Llegó a Palma Sola en 1919, donde conoció a muchos viejos trabajadores que aún laboran en esta ciudad. Más tarde la mandaron a Miahuapan con una cuadrilla de obreros. ¡Qué montañas! ¡Qué soledad! La selva parecía un infierno de víboras y fieras. Allí iban Pancho Neri, Benito Rodríguez, Amado Valdez y el Borrado Vigueras.

“Estuvimos durante nueve meses. Tenía que darle de comer a 40 trabajadores. Se perforaba con pulseta y con bestias; las calderas usaban leña de zapote. Los domingos, para no aburrirnos, organizábamos nuestras pachangas y como yo era la única mujer, tenía que auxiliarme con un cocinero que había conseguido en Pánuco, llamado Lupito, al que disfrazábamos de mujer para que la raza se hiciera las ilusiones de que éramos dos viejas. ¡Hasta se peleaban por él, y nos repartíamos el trabajo, veinte para cada quién!”

“Una vez, la palomilla no tenía dinero y quería vacilar. Entonces, que me encampanan a un gringote al que le decían Yoni, con el cual estuve durante diez días. Todo el dinero se lo di a los muchachos, porque realmente ganaban muy poco y no les alcanzaba para mandarle a sus familias”, recordó.

Llegó a Poza Rica en 1926, con la primera cuadrilla que vino a perforar el pozo No. 6. “Nos venimos a pata desde Palma Sola, porque ‘El Tejón’ y Pancardo quemaron un puente y no podía pasar la máquina”. “Llegando me hice querida de don Goyito Rodríguez, el dueño que era de las tierras de Poza Rica, nada más que luego nos dejamos, porque era muy celoso y naturalmente yo tenía que complacer a toda la “camellada”, menos con los chales porque me dan asco”.

* Se trata de pozo “Poza Rica No. 2” ubicado en la actual colonia División de Oriente, en terrenos propiedad del señor Gregorio Rodríguez; actualmente de sus sucesores.

“El primer baile que hubo en Poza Rica lo hizo doña Tacha García, una señora que vivía en la curva de Coatzintla. Me llevé a todas las gatas que tenía (la primera sociedad), y me tuve que disfrazar de hombre, para que no nos echaran montón en el camino, ya que teníamos que cruzar por el monte alto. Éramos como 12 mujeres para 60  hombres. Allí mataron a un soldado, porque en esa época no había más ley que la del más macho. No se tomaba cerveza sino refino, caña, tequila, mezcal, chínguere, y no había más”.

“No sé cómo me descubrió Juan Fisher que yo andaba disfrazada de hombre. A fuerza quería bailar conmigo, por lo que al ver el peligro, arranqué a correr por el monte, hasta que me alcanzó. Por cierto, no es tan fiero el león como lo pintan”.

Al poco tiempo (doña Clementina) se aburrió y se fue en un enganche para Belice, con una compañía chiclera. Allí pescó el paludismo que hasta la fecha no se ha podido curar, regresando a Poza Rica a fines de 1931. Puso su manteado, con sus cazuelas, frente a lo que después fue la puerta número 1. Allí vendió comida a los primeros obreros que llegaron, cobrando 50 centavos diarios: frijoles, gordas, chile, algún huevito, su trago de caña, y de vez en cuando su “juanita” (marihuana).

En esa fondita comieron muchos obreros que hoy, por cierto, ni le hablan, y otros, por el contrario, son muy agradecidos. La mayoría se fueron con todo y mecate (adeudándole).

Allí comió Luis Milo, Cosme Pantín, Constantino Casanova, don Darío Manzo, Matías Luna, Mario Nolivos, Pepe Galván, los “gallegos” Sáenz, Pedro Messeguer. Esa fonda fue el pie veterano del viejo mercado, cuando la mayoría de los comerciantes hoy en prosperidad vendían caña con soda, otros andaban con su canasta de blanquillos (huevos) y los más, con sus trapitos al hombro.

Allí estuvo, hasta que el difunto Aureliano Perea “guardia blanca” de la Compañía (El Águila) la corrió, porque vendía caña a los trabajadores.

Una vez hizo un baile y como no había orquesta, Adalberto Mancilla quería adaptarle una cuerda de vitrola a un radio, para ver si tocaba, porque este estaba descompuesto y como no pudo, terminó tocando el órgano (la armónica), para que bailaran.

Cuando la huelga de los 57 días (1937) nos dice que perdió ella más que la compañía El Aguila, porque su fonda se la acabaron. Guadalupe Madrigal era secretario general y todos los días iba a ver que no les diera aguardiente a los obreros. Entonces enterró un galoncito y “La cachetona” y otros más tomaban, para que no se diera cuenta, con un hule de lavativa.

Después de que se quemó el mercado (1947), perdió todo lo que tenía y hoy, esa mujer, que debe ser venerada por los obreros petroleros, vive en el más completo olvido, en la galera de las “garnacheras” del nuevo mercado, suspirando por tener, como dice ella, un localito de esos de 90 pesos mensuales.

¡Eso es imposible! En estos años de ingratitudes. Porque pocos son los que sienten y quieren con sinceridad al Poza Rica de ayer, que es de donde nació el Poza Rica de hoy y el de mañana.

oOo

NOTA.-Texto publicado en el semanario “Comentarios” No. 3, el 18 de mayo de 1953, ilustrado con una viñeta de Teodoro Cano. Director.- José A Messeguer. Administrador, Edmundo Cárdenas Alvarez. Redactores: Simón Villegas, autor de la columna Radio Comentarios, bajo el seudónimo de Orejotas,  y Agustín Ochoa Arana, autor de la comuna “Trilogía angular”. Presumiblemente y con fundamento en el estilo coloquial que siempre lo caracterizó, se puede atribuir al profesor Edmundo Cárdenas.

La señora María de Jesús  de Messeguer era la autora de la columna “Para la mujer” bajo el seudónimo de “Chuy”. Poza-Rigrama era el crucigrama  elaborado por Che-món.  (Simón Villegas). Y el cartón de la semana un dibujo de Teodoro Cano.

Algunos datos fueron agregados por el cronista de la ciudad, Leonardo Zaleta, para su mejor lectura.

Reporte o denuncia?

Reportalo a Vanguardia. espacio habilitado para satisfacción de todos y cada uno de nuestros seguidores.
Por Whatsapp: Whatsapp
Formulario: Escribenos
Continuar Leyendo

Columnistas

POLÍTICA URBANISTA. Planeación urbana en México

Publicado

-

La planeación urbana en nuestro país está bien establecida y plasmada en la ley, de hecho, la ley es relativamente nueva y contempla términos de la Agenda 2030, tales como la equidad, resiliencia, el derecho a la ciudad y zonas metropolitanas.

Vayamos explicando esta afirmación y cómo está estructurada la ordenanza del territorio en esta casi nueva ley.

En octubre del 2016, abrogando la Ley General de Asentamientos Humanos del 93, nace la Ley General de Asentamientos Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano, misma que establece los nuevos preceptos y formas en la gestión del territorio nacional.

Esta ley fue tan innovadora en su momento, por su lenguaje y las figuras que estableció, que posicionó a México a la par de las potencias mundiales en cuanto a legislaciones urbanísticas cuando se presentó en Hábitat III, en Quito, Ecuador. Los presentes constatamos como nuestro país se posicionaba en el marco internacional de forma valiente al incluir el término derecho a la ciudad, algo de verdad innovador.

Así esta ley le daba solidez a la también recién creada Sedatu, Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, y con esto establecían las bases de lo que nos rige hoy en día.

Tenemos nuestra Carta Magna como ley suprema y debajo de ella están las leyes generales, luego entonces he ahí, la importancia de esta nueva ley, y es que la LGAHOTDU establece el Sistema Nacional Territorial, mismo que deberá delimitar las regiones y sistemas urbano- rurales que las integran y establece su jerarquización y caracterización de las Zonas Metropolitanas, conurbaciones y centros de población, así como sus interrelaciones. Esta ordenanza territorial que va desde la Federación a los estados y los municipios contempla desde las estructuras legislativas a modificar hasta los consejos integrados para la participación de la sociedad civil, es decir es bastante completa y ordenada jerárquicamente.

Esto forma parte de la estrategia nacional de ordenamiento territorial que aplica a los programas estatales de ordenamiento territorial y desarrollo urbano, los programas de zonas metropolitanas o conurbaciones, los planes o programas municipales de desarrollo urbano y los planes o programas parciales o de centro de población derivados de estos.

Así esta conformación jerárquica queda estipulada y respaldad en la ley.

También la Sedatu crea la figura nacional del Consejo Nacional de Ordenamiento Territorial y desarrollo urbano, cuyo primer consejo se conformó en la CDMX en un marco de esperanza y buena aceptación por parte de los que asistimos, pues sentíamos que por fin nuestras ideas y propuestas se estaban llevando a cabo y empezábamos a cambiar para bien el país. También los estados llevarían la propia conformación de sus consejos y por ende los municipios deben crear los suyos, estos últimos por lo general se dan en los municipios más grandes y capacitados de la estructura nacional pero es en todos y particularmente los más pequeños los que debemos voltear a ver y participar de una forma u otra para que se conformen, pues es en las zonas rurales donde se producen los problemas ejidales continuamente y la protección al medio ambiente es nula y sobre todo carente de propuestas.

La nueva Ley de Asentamientos Humanos es completa y perfectible como todo lo humano, pero es la nuestra y debemos aceptarla o trabajar y proponer para cambiar lo que necesite.

Mandamos un saludo y felicitaciones a la AMU por la nueva toma de protesta a su representatividad en el estado de Hidalgo, esto muestra que la colaboración y el trabajo responsable de los profesionistas es bien aceptada por la autoridad estatal que, lejos de verlos como obstáculo, perciben a los profesionales del área como un aliado para hacer las cosas pero sobre todo para hacerlas bien. Bien por Hidalgo y bien por la AMU.

Reporte o denuncia?

Reportalo a Vanguardia. espacio habilitado para satisfacción de todos y cada uno de nuestros seguidores.
Por Whatsapp: Whatsapp
Formulario: Escribenos
Continuar Leyendo

Columnistas

De los Ángeles a los Demonios. El orgullo de ser veracruzanos

Publicado

-

Existen muchas razones para sentirnos orgullosos de ser veracruzanos, además de nuestras costumbres, tradiciones y riquezas culturales, nuestro estado ha desempeñado un papel estratégico y protagónico en la historia y construcción de la nación mexicana.

La cultura veracruzana es resultado de la fusión de las grandes civilizaciones indígenas y las que comenzarían a desembarcar en el Puerto de Veracruz hace poco más de quinientos años, fundando el 22 de abril de 1519 la Villa Rica de la Vera Cruz, asentamiento que se convertiría en el primer ayuntamiento de América.

Además de la integración del primer Cabildo de nuestro continente, en esta entidad también se alcanzó por primera vez la libertad de un pueblo afrodescendiente, en el año de 1609 la población de San Lorenzo del Cerralvo, actualmente denominado Yanga en honor a su libertador, se convirtió en el primer municipio libre de América.

Otro acontecimiento histórico sumamente importante para nuestro país, ocurrió el 24 de agosto de 1821, fecha en la que fueron firmados los Tratados de Córdoba, instrumento que contribuiría a darle sustento legal a la Independencia nacional.

Estos tratados integrados por diecisiete artículos y firmados por Don Juan O’Donojú y el general Agustín Iturbe señalan textualmente que, “esta América se reconocerá por nación soberana e independiente, y se llamará en lo sucesivo Imperio Mexicano”. Constituyéndose como el documento base para alcanzar la Independencia de México.

No debe omitirse que, el Puerto de Veracruz se estableció durante la Nueva España como el más importante de este territorio, además de que, actualmente es el único que ostenta la distinción de cuatro veces heroico.

En esta tierra situada junto al Golfo de México y la Sierra Madre Oriental, es en donde nace el mestizaje y comienza a consolidarse la identidad nacional que distingue a México del resto del mundo.

Nuestras costumbres y tradiciones se manifiestan y representan a través de las fiestas patronales de cada pueblo veracruzano, las cuales a su vez son reflejo de la riqueza histórica de nuestra entidad, así como resultado de nuestra mezcla étnica; de norte a sur, año con año se llevan a cabo festividades en donde concurren distintos elementos de nuestro folclor y tradiciones milenarias, así como de la herencia recibida de otras naciones.

Aunado a lo mencionado, Veracruz también se caracteriza por su biodiversidad y riquezas naturales, por sus artesanías y su gastronomía, así como por la calidez, alegría y hospitalidad de su gente.

Los veracruzanos tenemos muchas razones para sentirnos orgullosos de nuestras raíces, por ello es de reconocerse el importante esfuerzo que realiza el gobierno de Veracruz a través del programa “Orgullo Veracruzano”, impulsado por la Secretaría de Gobierno, el cual difunde la riqueza cultural, artística y gastronómica de nuestra entidad, fomentando el turismo y el consumo local.

Además de sentirnos orgullosos de nuestros orígenes, debemos asumir la responsabilidad de trabajar diariamente desde nuestros espacios de responsabilidad siempre en favor de esta tierra privilegiada que nos ha visto nacer y crecer.

Reporte o denuncia?

Reportalo a Vanguardia. espacio habilitado para satisfacción de todos y cada uno de nuestros seguidores.
Por Whatsapp: Whatsapp
Formulario: Escribenos
Continuar Leyendo

Diario Digital

Tendencia