Veracruz, Ver.- Por decisión del Obispo Carlos Briseño Arch, se mantendrá el cierre de parroquias e iglesias de Boca del Río, esto luego de que el semáforo epidemiológico de COVID-19 cambiara de rojo a naranja para varios municipios de la entidad, afirmó Víctor Manuel Díaz Mendoza, vocero de la Diócesis de Veracruz.

“Nuestro Obispo ha determinado que sigamos celebrando de forma privada, es importante buscar la integridad de las personas. No se trata de salir de una manera eufórica y ya estamos. No, no, ese semáforo naranja nos habla de una prevención y sobre todo veamos la realidad hay muchos contagios y hay muchas muertes, entonces hay que tratar de prevenir, actuar, de una manera preventiva”.

Informó que van a esperar porque los contagios se mantienen a la alza y por lo cual buscarán cuidar la salud de los feligreses.

“A su debido tiempo, monseñor Carlos Briseño indicará cuando se abrirán los templos”.

Precisó que en Boca del Río se cuenta con aproximadamente 11 iglesias, incluida la parroquia de Santa Ana, pero en todas se mantendrá la suspensión de oficios religiosos, aun cuando ya tienen permitido abrir con un 25 por ciento de asistencia.

“Mientras tanto, la diócesis de Veracruz con sus 23 municipios según la norma del señor Obispo permaneceremos celebrando de forma privada”.

Finalmente y cuestionado sobre las agresiones que sufrieran dos mujeres en la colonia Playa Linda, al norte de la ciudad de Veracruz, por el hecho de ser lesbianas, Díaz Mendoza, lamentó el hecho y llamó a la ciudadanía a vivir en el respeto sin importar pensamiento, profesión o condición de género.

“La iglesia proclama el respeto a la dignidad de la persona sea quien fuere, estas personas en su condición pues, la iglesia condena los actos desordenados de las personas e invita a vivir en el respeto unos con otros”.

Por Andrés Salomón