El supuesto reclutador habría obtenido ganancias de más de 1.3 millones de pesos

Las Choapas, Ver.- Por un amigo se enteró del trabajo. Él le dijo que había escuchado una buena oferta para laborar en Canadá, en Toronto, específicamente, para una constructora que había iniciado un italiano que acababa de terminar su sociedad con otro canadiense y pensaba poner su propia empresa. Y la mano de obra sería mexicana.

Pedro, el cual no es su nombre real y se identifica así bajo la condición de no revelar su identidad, fue una de las casi 600 víctimas de estafa cometida por parte de un hombre que se identificó como reclutador para la supuesta empresa canadiense.

Todo empezó a mediados de mayo, cuando su amigo le comentó que se había enterado de una excelente oferta de trabajo. Las vacantes ofrecidas eran de carpintero, chofer, aserrador, cocinero, chef y soldador, y la meta era construir 500 casas de madera en Toronto, trabajo que se realizaría por un año.

Una persona que se presentó como Freddy Ascencio, presuntamente, habitante de Las Choapas, los citaba quincenalmente en una casa de la colonia Reforma, en donde les explicaba que a la semana cada trabajador metería 70 horas y cada hora de trabajo se pagaría en 17 dólares, pero lo interesante (y lo que significó el gancho) era que arriba de las 40 horas se pagarían como tiempo extra, es decir, al doble.

A cambio de esta oferta que aseguraba daría a ganar a los trabajadores cerca de 20 mil pesos a la semana, 80 mil pesos al mes y casi un millón de pesos al año, los choapenses interesados en la oferta sólo tenían que pagar entre mil y tres mil pesos para los trámites. “Era demasiado bueno para ser cierto”, presentía Pedro.

El interlocutor cuenta que de Tecuanapa eran cerca de 250 personas las que cayeron en este fraude, a las que les pidieron tres mil pesos cada uno. En Río Playas también hubo cerca de 150 víctimas, con cuotas similares. Y en Las Choapas fueron unos 200 afectados, los cuales, si deseaban ir solos debían cubrir una cuota de mil pesos, pero si querían llevarse a su familia llegaron a pagar hasta 20 mil pesos.

Para cubrir esta cantidad hubo quienes vendieron sus motos o hasta sus autos, así como también quienes renunciaron a sus puestos de trabajo, fijos o eventuales, hasta en Pemex o en plataformas ante el sueño de un empleo mejor y, además, en el extranjero. A quienes viajaban con familia les pidieron documentos de sus hijos y les dijeron que les darían una vivienda, mientras que a los que iban solos les darían alojamiento.

Presuntamente saldrían de Las Choapas el sábado por la tarde y se irían a la Ciudad de México, en donde el lunes en el consulado “nos darían el pasaporte y todo, hasta nos dijeron que no íbamos a pasar solos, sino que alguien de recursos humanos nos acompañaría”. Y luego, el martes ya estarían en el avión rumbo a Canadá, la puerta a una vida mejor. Pero se quedaron varados en Las Choapas, en la banqueta con sus maletas de 25 kilos como máximo, que llevaban poca ropa, ya que allá les darían hasta uniformes; más bien, iban llenas de sueños. Pero nadie pasó por ellos.

Este método de estafa no es nuevo. Hasta el 2016, al menos nueve mil mexicanos en todo el país habían sido estafados con una oferta de trabajo inexistente en Estados Unidos o Canadá.

Mientras que los supuestos reclutadores se llevaron más de 50 millones de pesos en ganancias, ninguno ha sido castigado por el fraude. Tan sólo en Las Choapas se estima que fueron alrededor de 600 personas las afectadas, entre mujeres, hombres, jóvenes y adultos mayores; mientras tanto, las ganancias de los estafadores se estiman en más de 1.5 millones de pesos.

Better Business Bureau (BBB) México, el organismo encargado de transparentar la relación entre empresas y consumidores en Canadá, Estados Unidos y México, ha expuesto que los errores más comunes de la gente son confiar en intermediarios para realizar los trámites y dar dinero por adelantado ante la supuesta oferta laboral en los países del norte.

Actualmente el único medio regulado de contratación para el extranjero es el Programa de Trabajadores Agrícolas Temporales entre México y Canadá (PTAT), los cuales son regulados por el Ministerio de Asuntos Globales y del Trabajo, y que da oportunidad legal a unos 22 mil mexicanos al año.

“Aquí en Las Choapas no hay nada. El que no roba se muere de hambre y al que roba lo matan. En cualquier tienda no te pagan más de 600 pesos a la semana, con horario de 9:00 de la mañana a 9:00 de la noche y sin prestaciones”, dice Pedro como argumento de por qué funcionó tan bien la estafa. ¿Y qué te deja esta situación?, se le pregunta y concluye, “te mata las ilusiones”.

Por Violeta Santiago

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