California, EE. UU.- Facebook ha decidido imponer nuevas reglas en el uso de las transmisiones en vivo y sancionará más duramente a quienes violen la política comunitaria, todo esto a raíz de la masacre en Nueva Zelanda el pasado 15 de marzo, cuyo video seguía circulando a pesar de que el material original ya había sido borrado.

El gigante tecnológico explicó que desde la primera infracción a las reglas, el usuario será castigado con la restricción del uso de transmisiones durante un mes, no solamente se eliminará el contenido, como se hacía anteriormente.

La decisión fue celebrada por la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, que hoy encabeza junto al presidente Emmanuel Macron una cumbre contra el extremismo en línea en París al que han bautizado como “Llamado de Christchurch”, el nombre de la ciudad donde un supremacista blanco mató a 51 personas en dos mezquitas.

“El terrorista del 15 de marzo dejó en evidencia la forma en que la transmisión en directo de imágenes puede ser mal utilizada para propagar odio. Facebook dio un primer paso tangible para impedir que ese acto se repita en su plataforma”, declaró Ardern.

“Facebook, que se utilizó como plataforma para difundir el ataque en directo, intentó suprimir el video. Lo eliminó 1,5 millones de veces. Durante las primeras 24 horas, lo volvían a colgar en YouTube una vez por segundo”, abundó la primera ministra, quien aseguró que la masacre en Christchurch fue “pensada para hacerse viral”.