Tala, Jal.- Este 21 de marzo se cumplió el quinto aniversario de la muerte de Pedro Aguayo Ramírez, conocido en la Lucha Libre como el Hijo del Perro Aguayo.

Falleció durante una función que brindó en Tijuana, producto de un paro cardiorrespiratorio.

El hecho marcó la historia de la lucha libre mexicana por ser en plena función.

El luchador mexicano hacía pareja con el norteamericano Manik  ante la dupla de Rey Mysterio y Xtreme Tiger en el cuadrilátero del Auditorio Municipal.

La velada transcurría con normalidad, pero una mala caída desencadenó los últimos momentos en el ring y en vida del Líder de la Jauría. Un golpe en la orilla del ring originó el impacto en el cuello. Disminuido visiblemente, el Hijo del Perro Aguayo subió al ring y recibió una patada de Rey Mysterio que lo colocó perfectamente sobre las cuerdas para ejecutar el movimiento estelar del luchador mexicoamericano, pero el máximo exponente de Los Perros del Mal dejó de responder. Yacía inconsciente sobre el ring.

Los servicios médicos de la función tardaron en responder. Hubo incertidumbre y dudas en si todo era parte del espectáculo. Se acercó Konnan a revisar a su colega y amigo y de inmediato notó que algo había salido mal. Detuvieron la pelea y se lo llevaron al Hospital Ángeles. Horas después se confirmó la desgracia.

Sobre el ring permaneció el Rey Mysterio, al que se culpó de la muerte del Hijo del Perro Aguayo. Todavía es un punto de polémica. Después el cuerpo de Pedro Aguayo Ramírez fue trasladado a Tala, Jalisco, para ser enterrado. En el último adiós hizo guardia de honor Rey Mysterio, con la conciencia tranquila, para despedir a quien siempre fue su amigo.