Agua Dulce, Ver.- En los ejidos de Agua Dulce y de toda la región sureste hay muchas carencias, sin embargo una de las más graves es la falta de acceso a los servicios de salud para sus habitantes, quienes para lograr una consulta de medicina familiar tienen que gastar lo que no tienen y recorrer grandes distancias.

Ejidos como La Arena, El Corozal, Díaz Ordaz, Los Soldados o Cuauhtémoc tienen poblaciones que contadas por cientos de habitantes, sin embargo ninguna de estas comunidades tiene clínica, cuando alguien se enferma tienen que pagar transporte especial pues la mayoría no cuenta con vehículos y tampoco hay transporte público.

Los ejidos que tienen clínica, ya sea del IMSS o de Sesver, como los ejidos Los Manantiales o El Cedral, en muchos casos carecen de médicos, pues solo cuentan con enfermeras y de vez en cuando algún pasante de medicina que llega a realizar su servicio social.

Cuando la suerte parece buena y la clínica cuenta con algún médico, no hay medicinas, por lo cual hay que salir de la comunidad y viajar a Las Choapas o Agua Dulce para surtir la receta en alguna farmacia de descuento o de medicamentos similares.

En estas comunidades cuando hay un paciente enfermo de gravedad, la familia lo coloca en una hamaca y sale caminando hasta llegar a la carretera estatal, para tomar un taxi que lo lleve hasta el hospital, perdiendo tiempo valioso que en ocasiones cuesta hasta la vida.

Este es el penoso balance obtenido de un recorrido de este medio informativo en estas comunidades, donde la solicitud es casi siempre la misma, «queremos doctores y medicinas»; para los pacientes de enfermedades crónicas la situación es peor, pues el viacrucis es permanente.

Por Violeta Santiago

CLÍNICA

Pocas son las comunidades rurales que cuentan con clínicas, las que tienen clínica carecen de doctor y de medicamentos.