Ciudad de México.- Javier Herrera Borunda, hijo del exgobernador Fidel Herrera Beltrán se encuentra en el “ojo del huracán”, perseguido por un pasado oscuro, que hoy ha salido a luz y ha desatado indignación. Y no es para menos, ya que una madre, lo acusa de haber abandonado a su pequeño hijo, que padece autismo.

El exdiputado federal Javier Herrera, quien sueña con ser candidato a gobernador por Veracruz y actualmente es Delegado Nacional del Partido Verde, ha sido desnudado moralmente y hasta esta tarde, no había respondido a la denuncia pública que le formuló Karina Cáceres, madre del pequeño Emiliano, de 9 años.

La historia la hizo pública el periodista Francisco Garfias, a través de su columna Arsenal, publicada este sábado en el diario Excelsior. Garfias expuso que es necesario que el gobierno deje de voltear a otro lado, cuando se trata de apoyar a niños con autismo.

En forma detallada narra la historia de Karina, una veracruzana que asegura haber tenido una relación con el hijo de Fidel Herrera, hace 10 años. Después de un embarazo no planeado, ella aceptó practicarse un legrado en Toluca. Después viajó a España y allá se dio cuenta que seguía embarazada.

“La explicación que le dan algunos médicos es que venían gemelos. Sólo sacaron uno.

Vuelta para México. Nació bien Emiliano, pero a los dos años le diagnosticaron “autismo moderado”.

Según detalla Garfias, para Karina empezó el calvario, los hospitales, las carencias, las angustias. El dinero no alcanzaba. El padre no respondía.

“La angustia creció. El sentimiento de abandono también. Emiliano tiene 9 años y nunca ha visto a su papá. El abuelo lo vio cuando tenía seis meses”.  En teoría, Javier lo reconoció. Pero una revisión del documento, en la que participó el destituido fiscal Jorge Winckler, concluyó que la firma del padre en el registro “es falsa”.

El columnista explica que el costo del tratamiento del niño es muy alto. Karina no tiene los recursos. Emiliano sufre de otros padecimientos. Conforme crece, aumentan sus necesidades. Tuvo que vender el ipad que le ayuda en el tratamiento del trastorno para financiarse.

Ella misma sufrió un paro respiratorio. Perdió la vista de un ojo. Está en el límite.

Siente que es “violentada económicamente”. No puede trabajar. Su hijo la requiere 24/24. “Quiero un arreglo, no un pleito”, expuso Francisco Garfías.