Apatzingán, Mich.- Un llamado de auxilio es lo que ha lanzado la Iglesia ante la imparable violencia en Tierra Caliente, zona que desde hace siete años está siendo castigada.

“Quiero unirme al SOS que gritó el obispo de Apatzingan sobre la situación de violencia que están viviendo en Tierra Caliente. Hace 7 años el entonces obispo, Miguel Patiño, ya había pedido a las autoridades volteara a ver esa zona de México”, indicó el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), Rogelio Cabrera López.

“Ya son muchos años, casi décadas, que el estado de Michoacán sufre de violencia, sobre todo la Tierra Caliente, es necesario que se atienda esa situación porque ya no solo los lugares inhóspitos, sino los pueblos, y ahora incluso los atrios de las iglesias se convierten en campos de batalla del crimen organizado”, manifestó en conferencia de prensa.