Automovilistas exigen instalación de luminarias

Papantla, Ver.- Con una inversión de 47 millones de pesos, provenientes de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) hasta finales del año 2016 se ejecutaba a marchas forzadas la construcción de la “glorieta” que se ubica en el entronque conocido como Diosa del Kiwichat. Sin embargo, la administración federal no concluyó su construcción, es decir, quedó inconclusa.

En este lugar, constantemente los conductores se ven expuestos a provocar accidentes automovilísticos, debido a que se trata de un peligroso entronque que comunica a la carretera Poza Rica-Papantla y el Libramiento Papantla, donde faltan señalamientos, barras de contención y principalmente iluminación.

Por esta vía de comunicación circulan aproximadamente 12 mil vehículos diariamente, razón por la que los vehículos que salen de esta ciudad hacia Poza Rica, se ven obligados a sortear el constante tráfico de unidades pesadas, transporte público, entre otros vehículos, para incorporarse a los carriles de la transitada glorieta.

Por otra parte, quienes circulan del libramiento, al llegar a este sitio se encuentran con una pronunciada curva que provoca que los conductores pierdan el control, aunado a la presencia de lodo que se desplaza constantemente de un cerro contiguo que fue parcialmente derrumbado y no se construyeron muros de contención.

Los derrumbes o deslizamientos de grandes cantidades de agua, rocas y tierra, obstaculiza uno de los carriles de circulación, obligando a los conductores a realizar maniobras peligrosas. Repentinamente la empresa constructora abandonó la obra, incluso dejó algunas máquinas abandonadas en el lugar.

La tercera etapa de la obra fue concluida, sin embargo, la cuarta etapa, que constaba en la ejecución de obra complementaria que consta de un muro de contención, construcción de terraplenes en el cerro, colocación de iluminación, fantasmas, barras de protección y reflejantes, nunca se realizó .

TRAMPAS MORTALES

Entre los carriles que conforman esta obra carretera, se dejaron espacios vacíos, donde la naturaleza ha encontrado un espacio para crecer, sin embargo, en realidad se trata de barrancos de aproximadamente 6 metros de profundidad, donde en caso de que un vehículo cayera, provocaría seguramente la muerte de sus ocupantes.

EMBLEMA CULTURAL ABANDONADO

Obra del reconocido escultor y artista plástico papanteco, Teodoro Cano, la Diosa del Kiwichat es un emblema que simboliza la fertilidad, pero más que eso, es la muestra ferviente del orgullo de Papantla por sus antepasados y el legado cultural heredado a través de la milenaria cultura Totonaca.

Hasta hace algunos años, era un punto de interés turístico, diariamente era posible ver a viajantes detenerse para tomar algunas fotografías, ahora, pasa desapercibida, en medio de una zona montosa, llena de lodo, sin iluminación, rodeada por lodo y agua putrefacta. Esa es la primera impresión que se lleva el turismo, prueba del desinterés de las autoridades competentes en la materia.

Por Juan Olmedo