Wellington, Nueva Zelanda.-Por haber compartido la transmisión en vivo de la masacre en Christchurch, seis personas enfrentan cargos.

Uno de los acusados es un empresario de 44 años al que se le señala de suministrar o distribuir material objetable durante los 17 minutos que duró el video del supremacista australiano que asesinó a 50 personas en dos mezquitas el pasado 15 de marzo.

La corte australiana también citó a comparecer a un hombre de 18 años que fue detenido el mes pasado y que además de compartir el enlace del video publicó una imagen fija del atentado con las palabras “objetivo adquirido”.

La identidad de las otras cuatro personas permanece reservada ya que, trascendió, han recibido amenazas de muerte.