Puebla, Pue.- Alberto Jiménez Merino aspira a obtener la candidatura a la gubernatura del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Dijo conocer muy bien la entidad poblana, sus caminos, veredas; y aseguró que es momento de “cerrarle el paso a los vulgares y ambiciosos priistas”.

En un encuentro con medios de comunicación, y acompañado por representantes de diferentes sectores de la sociedad poblana, indicó que actualmente existen muchos pseudo priistas que andan “de aquí, para allá” sin ningún principio y con la voracidad de ambiciones personales o de grupos.

“Las encuestas no nos posicionan en el mejor lugar, pero hay tiempo para cambiar esos números y convencer a la ciudadanía de que el PRI puede dar la sorpresa en las urnas”, añadió.

Asimismo, comentó que incluso ya tuvo un acercamiento con el nuevo delegado nacional del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del tricolor en Puebla, Gilberto Gutiérrez Sánchez, a quien le pidió “piso parejo”, así como reglas claras y que se valoren todos los factores y elementos para llegar unidos a las urnas el próximo 2 de junio.

Durante su intervención, algunos de los vecinos del sur de la capital, apoyaron a Jiménez Merino, mencionando que ya están cansados de las imposiciones que han tenido y esto se ha visto reflejado en los nulos resultados que han tenido en las urnas, por lo que buscan recuperar a su partido, el Revolucionario Institucional.

Jiménez Merino comentó que lleva 27 años de trabajo directo con la ciudadanía, porque ha acudido a las comunidades, ha tratado y escuchado a la gente para dar soluciones en conjunto, hay proyectos que después haber sido iniciados hace tiempo siguen dando beneficios a la población, ese tipo de acciones les dan buenas posibilidades, siempre y cuando exista esa unión para hacerle frente a las otras fuerzas políticas.

Reconoció que hay grupos que han abandonado al tricolor, pero es momento de llamarlos a una reestructuración que permita dar resultados buenos en las urnas. Porque en algunos tiempos, donde las “vacas están flacas”, muchos comienzan a ver a otros lados.

Por Jorge Barrientos