Agua Dulce, Ver.- Una decena de mujeres del ejido Miguel Alemán, de Agua Dulce, acudieron al palacio municipal para quejarse sobre el robo a la infraestructura de las escuelas del lugar, pues desde hace dos meses se quedaron sin una bomba de agua y ahora deben cubrir el costo del líquido.

La ciudadana Marlene Torres explicó que desde julio fue robada la bomba de agua del pozo que está en el CAIC-DIF “Popeye” y del que también se surte una escuela primaria, la única del ejido, por lo que desde entonces deben cooperar para comprar agua en botellones o acarrear desde alguna casa.

Aproximadamente de 150 a 200 pesos mensuales es lo que se gasta cada madre de familia para comprar agua para la escuela, tanto para la limpieza como la del aseo de los niños y de los baños, pero al ser ciudadanos de bajos recursos —en su mayoría campesinos— este gasto está fuera de sus posibilidades económicas.

Las mujeres aprovecharon la llegada del alcalde Sergio Guzmán Ricardez para pedir el apoyo, por lo que el munícipe se comprometió a que junto con el aula que se construye en el kínder “Popeye” se entregaría una bomba de agua para resolver este conflicto.

Los robos en este ejido son habituales, pues su lejanía con la cabecera municipal les impide tener acceso a los servicios de Seguridad Pública, de modo que los amantes de lo ajeno operan en total impunidad.

Por Violeta Santiago

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