Ciudad de México. –Estados Unidos estaba renuente a que México fuera un tercer país seguro para los centroamericanos, esto durante las negociaciones entre ambos países, realizadas en Washington.

De acuerdo al secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, Estados Unidos no quitaba el dedo del renglón sobre esta propuesta, que fue rechazada por la delegación mexicana y alcanzaron el acuerdo de que si en 45 días las estrategias para detener el flujo de migrantes hacia Estados Unidos no funciona, México será un país seguro para centroamericanos.

El canciller consideró como buenas las negociaciones, ya que el objetivo principal era impedir la imposición de aranceles  del 5% a los productos mexicanos, lo cual se logró.

Asimismo, anunció que enviará el acuerdo detallado al Senado, a pesar de que esto no se debería realizar, pues han pasado pocos días, sin embargo lo hacen con el objetivo de despejar dudas.

Ebrard dijo que las medidas consisten en el despliegue de la Guardia Nacional en la frontera sur y ofrecer empleo, servicios de salud y educación a los migrantes que pidan asilo.