Washington, D. C.- La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, generó controversia luego de usar dos veces en una semana un vestido sin brassier durante sus últimas apariciones públicas, lo que atrajo diversas críticas ya que puede ser interpretado como un mensaje político.

La primera vez que apareció sin sostén fue durante la celebración de la Independencia de Estados Unidos. Entonces usó un vestido blanco con líneas de colores que no cubrió su pecho, expuesto por la lluvia que se desató en ese momento.

El caso más reciente fue durante su regreso de Nueva Jersey a la Casa Blanca, donde la exmodelo eslovena descendió del helicóptero oficial junto con su esposo, el presidente Donald Trump, usando un vestido color crema, repitiendo la misma situación.

Ambos hechos revivieron las críticas sobre la chaqueta verde que usó con el mensaje “Realmente no me importa, ¿a ti?”, durante su visita a un centro de detención de niños migrantes en 2018.