Ciudad de Méx.- “Si mi paso por aquí contribuye para que el mundo avance un pequeño escaloncito, para mí eso es una corona personal que va a venir conmigo siempre”, señaló Ángela Ponce, representante de España en Miss Universo, envuelta en una creciente polémica por quienes aprueban o critican su participación en el certamen por ser una mujer transgénero.

Su participación en el concurso planea usarla como una plataforma para hacer notar las altas tasas de suicidios entre adolescentes transgénero y cómo los códigos legales siguen discriminando a hombres y mujeres trans alrededor del mundo. Por eso busca  hacer historia como un referente para los niños y adolescentes trans alrededor del mundo, independientemente de si gana o no el título de belleza internacional.

La modelo y activista de 26 años superó a otras 20 aspirantes en la competencia por el título en España el 29 de junio de este año. Ahora se prepara para presentarse en el certamen global, que solo permite la participación de mujeres trans desde el 2012.

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