Naranjos, Ver.- El Ayuntamiento de Naranjos se encuentra en el selecto club de los 125 que presentan presunto daño patrimonial en el estado.

El Órgano de Fiscalización Superior (Orfis) encontró muchas anomalías en las cuentas de las obras presentadas y varias no están realizadas, a decir de la propia población que es finalmente la que sabe si lo presentado resulta cierto o no.

Pero el electorado no ve las cuentas. Ni los costos que presentan.

Algunas obras, empero, brillan  por su pésima calidad en este primer año de gobierno de Víctor Román Jiménez Rodríguez, postulado por Nueva Alianza, quien confirma que en todas partes se cuecen habas y que los maestros también tienen lo suyo.

Lo irónico: que no les salieron las cuentas a la primera.

En este 2019 el presupuesto es de 80 millones 227 mil 287 pesos, recursos que hasta ahora sólo ellos saben cómo los han gastado.

Según la Ley Orgánica Municipal, de confirmarse el daño patrimonial, los involucrados serían síndico, primer regidor, director de obras y contralor, aparte del propio alcalde.

Pero aún tienen tiempo. Las cuentas se pueden cuadrar y las aclaraciones hacer. Tal vez sólo fue un descuido de unos cuantos ceros. Nadie ha hablado de robo a la población que sí paga impuestos. El Orfis, siempre cuidadoso, sólo dijo que detectó 329 millones 294 mil 367.91 pesos de presunto daño patrimonial en 125 ayuntamientos del estado que lo tiene todo.