Santiago de Chile.- “Fueron minutos interminables”, declaró el doctor Heraldo Seguel que dejó a sus pacientes para ir corriendo a avisar que una niña de cuatro años jugaba despreocupadamente con su osito de peluche al borde de un balcón situado en un cuarto piso, en un edificio de la localidad de Reñaca, en Chile. Enterada la madre de la menor, acudió de inmediato al rescate de su hija que por fortuna salió sin ningún daño de su odisea.

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