Jiutepec, Mor.- Un niño de 5 años fue testigo de cómo su hermanito pequeño fue asesinado a golpes por su tío y cómo lo incineró en el patio. Los restos permanecieron ocultos, hasta hoy…

Esta mañana una familia de la colonia Otilio Montaño hizo un macabro hallazgo al abrir un refrigerador, que les dejó a guardar su vecino, y en el interior descubrió restos humanos, en bolsas plásticas.

Al llegar la policía comprobó que se trataban de los restos del niño I.S.Q, que sabían que había sido asesinado e incinerado por su tío, pero no sabían dónde había escondido los restos carbonizados.

Una vez que la policía armó las piezas del caso se pudo aclarar esta verdadera historia de maldad que terminó en el asesinato de un pequeño niño de 3 años de edad.

Los dos hermanitos estaban bajo el cuidado de su tía Karina Guadalupe y a su esposo Arturo. Sin embargo, hace unas semanas Arturo difundió la noticia de que I.S.Q, había sido robado por personas desconocidas cuando paseaban en la colonia La Joya.

En una de las visitas de la abuela, el niño de 5 años le contó que Arturo había golpeado a su hermanito hasta sacarle sangre de la nariz y del oído.  Después, junto con su tía lo quemaron en el patio.

La abuela informó esto a la policía y se detuvo a la pareja, pero los criminales nunca dijeron dónde escondieron los restos carbonizados.  Fue hasta hoy cuando los vecinos reportaron el hallazgo de los restos del niño en el refrigerador que el caso se esclareció. El refrigerador era de Arturo.

La autoridad confirmó que lo restos estaban en 6 bolsas plásticas y que los vecinos no se percataron del olor porque el refrigerador estaba cerrado en forma hermética. Con estas evidencias, la pareja pasará en prisión el resto de sus vidas.