Wellington, Nueva Zelanda.- Con 119 votos a favor y uno en contra, el Parlamento neozelandés prohibió la posesión de fusiles de asalto y armas semiautomáticas.

Esto lo establece la nueva ley de control de armas que aprobaron el miércoles y que ahora pasa a la mesa del gobernador general antes de que entre en vigor.

Quien posea este tipo de armas será castigado hasta con cinco años de cárcel, a menos que sean coleccionistas o las usen para el control de plagas. Para todos los demás, el plazo para entregarlas a la Policía concluye en septiembre.

El pasado 15 de marzo, un supremacista de origen australiano abrió fuego en dos mezquitas en la ciudad de ChristChurch y mató a 50 personas; el ataque fue perpetrado con el tipo de armas que hoy se prohíben y fue transmitido en vivo a través de Facebook.