Puebla, Pue.- En los últimos meses de la administración de EPN, Othón Muñoz Bravo, señalado de ordeña de gasolina, se declaró culpable por un decomiso de armas.

Sin embargo, el empresario poblano negoció con la PGR una sentencia de sólo 3 años con 10 meses de prisión, así como una multa de 6 mil 416 pesos y los beneficios legales para no pisar la cárcel, se informó.

La Secretaría de Marina y la Fiscalía General del Estado realizaron tres cateos, en agosto de 2017, en fraccionamientos de la ciudad de Puebla y Atlixco para detener a Othón Muñoz Bravo, a quien se ligó con Antonio Martínez Fuentes, alias “El Toñín”, líder huachicolero ligado al Cártel de Jalisco Nueva Generación.

Incluso le decomisaron dos rifles AR15, un cuerno de chivo AK47, dos armas 9 MM, 6 vehículos blindados, metanfetaminas, cocaína, mariguana y cristal. También dos gasolineras le fueron clausuradas.

“El Cachetes” estuvo detenido algunos meses y en agosto pasado se acercó a la PGR, en ese entonces bajo la responsabilidad de Alberto Elías Beltrán, para negociar un procedimiento y declararse culpable por las armas que le aseguraron en su casa, pero que le dieran una pena mínima.

De acuerdo con el Poder Judicial de la Federación, "El Cachetes" se acogió al beneficio de la condena condicional, que está prevista para delitos que no tienen contemplada la prisión preventiva oficiosa, con penas menores a 5 años y sentenciados con buena conducta.

Nunca fue imputado penalmente de robo de hidrocarburos, pese a que se mencionó constantemente.

Por Jorge Barrientos.