Puebla, Pue.- La agrupación Foro Jurídico Poblano se inconforma por el modo que se entregan las notarías en Puebla.

Como regalos o pagos de facturas al término de cada administración estatal, quienes como forma de agradecimiento otorga a las personas más allegadas al gobernador en turno.

La entrega de notarías, es una práctica común en algunos estados -cada vez en menos- es premiar con un fiat o patente de notario a servidores públicos o amigos del gobernador saliente. En tales casos, el mérito, la idoneidad, es lo de menos. Lo importante es la relación y la negociación políticas. Esto se ha traducido en malas prácticas jurídicas y en la politización del derecho en perjuicio de la sociedad.

En su momento, días antes de dejar la gubernatura, Rafael Moreno Valle entregó 29 notarías con el sello de la casa: violando la ley, la cual, por cierto, acaba de ser reformada con algunas salvaguardas para acotar los márgenes de maniobra del mandatario en este proceso.

Por su parte, José Antonio Gali Fayad entregó cinco notarías en los distritos judiciales de: Atlixco, Santa Clara Ocoyucan, Cuautlancingo, San Martín Texmelucan y Oriental, pero el cambio no tendría efectos.

Tras la muerte de la gobernadora Marha Érika Alonso Hidalgo, fue nombrado como encargado de despacho de la gubernatura, Jesús Rodríguez Almeida, quien, asimismo, hizo la entrega de patentes y toma de protesta de Ley a 20 notarios públicos, tanto auxiliares como titulares, que ya contaban con la patente otorgada por la administración anterior.

De igual forma, se entregaron cinco patentes de aspirantes y tres patentes de notario auxiliar.

Por su parte, el Congreso del Estado de Puebla ya aprobó una reforma propuesta por el PRI al artículo 23, de la Ley de Notariado del Estado de Puebla, que restringe la entrega de Notarías en la entidad, para evitar la entrega de patentes a colaboradores cercanos del gobierno en turno, como se hizo recientemente en el sexenio del exgobernador Rafael Moreno Valle Rosas.

El objetivo de la reforma es restituir la ley como estaba antes del gobierno morenovallista y establecer como candado la existencia de una notaría por cada 50 mil habitantes de población económicamente activa, con base al último censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Por Jorge Barrientos