Xalapa, Ver.- La violencia digital afecta principalmente a mujeres de entre 14 a 35 años, pero, ya se contemplan penas de 4 a 8 años de cárcel, contra responsables.

La diputada Montserrat Ortega Ruiz realizó el foro Violencia Digital, rumbo a una legislación integral en Veracruz, con la participación de Olimpia Coral Melo Cruz y Priscila Ruiz, del Frente Nacional para la Sororidad y que tuvo como propósito destacar la importancia de la iniciativa, presentada el 17 de enero pasado, de reforma al Código Penal para sancionar la violencia digital, a través de la creación del capítulo Delitos contra la Privacidad Sexual.

En el evento, celebrado en el auditorio Sebastián Lerdo de Tejada, del congreso del estado, la diputada recordó que su propuesta busca señalar que comete el delito de “violación a la intimidad sexual”, quien por cualquier medio divulgue, comparta, distribuya, publique y/o solicite imágenes, audios o videos de una persona desnuda parcial o totalmente de contenido íntimo o erótico sexual, ya sea impreso, grabado o digital, sin el consentimiento de la víctima.

Con la participación de la titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) Namiko Matzumoto Benítez y de la directora del Instituto Veracruzano de las Mujeres (IVM), Yolanda Olivares Pérez, la legisladora subrayó que se pretende sancionar a quien cometa este ilícito de cuatro a ocho años de prisión y multa de hasta 2 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA).

Agregó que este tipo de violencia afecta principalmente a mujeres de entre 14 a 35 años y que el daño se convierte viral al perpetuarse a través de los espacios digitales como las redes sociales, internet y correos electrónicos.

Por todo lo anterior -indicó- es necesario que Veracruz cuente con el tipo penal que sancione este tipo de conductas y que garantice el acceso a la justicia.

Olimpia Coral, fundadora del Frente Nacional para la Sororidad, dijo que la violencia digital es cualquier acto doloso que se presenta a través de las Tecnologías de la Información y Comunicación, plataformas de redes sociales o correo electrónico, que le cause daño o sufrimiento sicológico, físico, económico o sexual, tanto en el ámbito privado como en el público.

Añadió que el ciberacoso y los mensajes de odio ayudan a reforzar la cultura sexista y machista que ve a las mujeres como objeto. La pornovenganza es la difusión sin consentimiento de la intimidad de las mujeres, el daño que les puede llegar a causar es hasta la muerte, expuso.

De igual forma participó Priscila Ruiz Guillén, activista en Derechos Humanos y abogada feminista, egresada de la Universidad Autónoma de Chiapas.