Xalapa, Ver.- El profesor Zenyazen Escobar García, secretario de Educación en Veracruz, durante la instalación del comité de seguimiento para el programa de la reforma educativa, en la institución, dijo que reconoce la labor del gobierno federal, que en sus decisiones tiene por objeto reducir la desigualdad de oportunidades educativas.

En ese contexto las modificaciones a la reforma educativa de Enrique Peña Nieto estaban justificadas, se generaría una transformación radical en el sistema con beneficios en la conquista laboral de docentes e implementación de nuevos programas. Todo con la lucha contra el rezago educativo.

EL GIRO LLEGÓ DESPUÉS DE LAS 12:00

En el mismo día, poco después, todo lo anterior quedaría truncado de inmediato, después de que se dé entrada, en el Congreso de la Unión, a la solicitud del Presidente Andrés Manuel López Obrador para abrogar esta reforma.

Los promotores de la misma son de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), festejaron que la misma se interrumpió, con la vuelta al designio sindical o por derechos heredados, o por heredar, de las plazas; además del escalafón sin evaluaciones y los ascensos de salario por méritos y elevación de grados por exámenes.

DESIGUALDAD SOCIAL

En ambos funcionarios y en la CNTE subyace la misma preocupación, una relacionada con la calidad y la otra con las oportunidades. En tanto, los profesores que piden que se quite esta reforma, quienes han luchado por los últimos años, algunos murieron en el intento, y que habitan en varios estados del país, verán con zozobra la moción de López Obrador, quien dijo que lo firmó en su despacho y con música de un organillero de fondo.

La coordinadora magisterial en el último mes se manifestó en esta ciudad y cerraron una avenida Lázaro Cárdenas. Anunciaron que miles de maestros participaban. Es que, entre sus demandas estaba la reinstalación de despedidos, la reposición de bonos y otras prestaciones y quitar la reforma implica también resolver muchos conflictos laborales que tienen hasta ahora a cientos de escuelas de todos los niveles sin docentes, ni directivos.

Por Livia Díaz