Lima, Perú.- Después de ser abandonado por partidos políticos opositores que lo protegieron durante cinco meses, Pedro Chávarry, fiscal general peruano renunció al máximo cargo del Ministerio Público tras provocar protestas inéditas por destituir a dos fiscales claves en las investigaciones contra líderes poderosos de la política local, involucrados en actos de corrupción de la firma Odebrecht.

Chávarry presentó su renuncia en una carta pública dirigida a otros cuatro fiscales supremos y enviada a la prensa. Cabe mencionar que horas antes de su renuncia, la policía confirmó que tres de sus guardaespaldas extrajeron documentos de la oficina de uno de sus asesores que había sido intervenida por los investigadores de la constructora brasileña.