Monterrey, NL.- Han pasado 14 años desde que Diego Santoy asesinó a María Fernanda, de 3 años, y Érik Azur, de 7 años, los hermanos pequeños de su entonces novia, Érika Peña Coss, a quien también intentó privar de la vida el 2 de marzo de 2006 en la colonia Cumbres de Monterrey, en Nuevo León.

Santoy ha ganado un amparo que anuló la condena de 138 años que recibió y los magistrados de un Tribunal Colegiado en Materia Penal ordenaron a un juez que reponga la sentencia, todo porque la defensa no estuvo presente en los careos de ese entonces, aunque sí se le permitió a él ofender a la familia de las víctimas.

El 28 de febrero próximo, a partir de las 09:00 horas, se repetirán siete de los careos con él, a los que están obligados a ir Érika –su exnovia y hermana de los pequeñitos asesinados–, la madre de los niños Tere Coss, quien es una exconductora de televisión y astróloga.

También deberán presentarse la empleada doméstica de la familia, Catalina Bautista, a quien Diego Santoy secuestró; la otra hermana, Azura Peña Coss; su amigo Humberto Leal; los policías Juan Humberto Olguín y Diana Patricia Rivera; y la secretaria de Tere Coss, Linda Marentes.

Actualmente Diego Santoy está internado en el penal de Cadereyta y podría salir al cumplir los 61 años debido a que la pena más alta que puede recibir es de 40 años de prisión, que era la vigente cuando él fue detenido, en 2006.