Papantla, Ver.- La falta de pasaje en las calles está provocando que los taxistas resientan con mayor fuerza la crisis económica que deja consigo el Covid-19, al grado tal que para poder soportar la situación, han tenido que convertirse en repartidores y le piden a la población les den trabajo para poder mantener a sus familias.

Al no haber personas que llevar en las calles, los trabajadores del volante ahora implementan otro estilo de negocio, el de los servicios a domicilio, es decir, vía telefónica los usuarios solicitan algún producto y el taxista lo compra, lleva a domicilio y cobra por el traslado.

Si bien es cierto, la modalidad no es nueva, lo nuevo es que muchos de los ruleteros no hacían este tipo de trabajo, pero ahora la situación es distinta y los ha forzado a tener que acceder a esta modalidad de servicio.

Poco a poco los conductores de las unidades de transporte público han comenzado a utilizar cubrebocas, gel antibacterial y guantes, además de que se han difundido las medidas de prevención en sus vehículos.

Por Juan Olmedo