Poza Rica, Ver.- Con basura y entre la maleza, permanecen las instalaciones del cárcamo de bombeo de aguas pluviales, que son utilizadas para evitar inundaciones en el fraccionamiento Gaviotas.

Los vecinos viven intranquilos, debido a que las autoridades de la Comisión del Agua del Estado de Veracruz (CAEV) no han realizado labores de limpieza y mantenimiento a esos equipos que permiten expulsar al río Cazones, los escurrimientos de agua que provienen de las colonias Reforma y Círculo Michoacano.

De acuerdo con uno de los lugareños que tiene su domicilio a escasos metros del afluente, tiene más de un año que la CAEV no ha acudido a retirar la maleza y los desperdicios sólidos urbanos que están “atorados” en las rejillas de las propias instalaciones hidráulicas.

Las bombas son dispensables para desahogar la acumulación de los líquidos de lluvias que registran los accesos situados en la zona más baja de ese sector poblacional, considerada como una de las zonas más vulnerables a las inundaciones durante la época de lluvias y huracanes.

Pero también el cárcamo es un instrumento con la que los operadores pueden desviar el agua que se acumula en los registros y las rejillas ubicadas en la calle Del Río hacia el río Cazones, y así prevenir inundaciones en un promedio de 900 departamentos del fraccionamiento Gaviotas.

Por esa situación, las familias solicitaron el apoyo del Ayuntamiento y de los propios encargados de la CAEV para limpiar las instalaciones del cárcamo, y así proteger la vida de los lugareños.