Ciudad de México.- Para quienes viven y se apasionan por ellas, las corridas de toros son “una fiesta y un arte”, pero para los animales que sufren los actos de crueldad a los que son sometidos en la plazas solo tienen un nombre: tortura. Así lo acreditan investigadoras de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la UNAM.

Los bovinos sufren severos daños corporales, fisiológicos y emocionales desde que son separados de su ganado hasta los últimos segundos de vida en la plaza, violando la norma oficial 033 de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), sobre métodos para dar muerte a animales domésticos y silvestres.

“Mientras pasa todo este proceso, el toro sigue consciente, sigue oliendo, sigue viendo, y los procesos mentales de angustia y desesperanza continúan, se tarda en morir, es una muerte lenta y dolorosa que causa sufrimiento emocional y sufrimiento físico con mucho dolor y fatiga”, detalla la médico veterinaria Beatriz Vanda, coautora del estudio.

“Los animales se van matando poco a poco (…) no sólo por las lesiones ocasionadas con los objetos punzocortantes sino también por la situación metabólica y mental que se les mete, por eso decimos que es maltrato deliberado y finalmente está violando todos los lineamientos de matanza y de bienestar que hay a nivel nacional e internacional”, comenta otra de las especialistas.

¿Usted qué opina?: