Tampico, Tamps.- Detrás de las más de siete mil ejecuciones y casi seis mil desaparecidos desde hace 12 años en Tamaulipas están las víctimas colaterales: los huérfanos, cuya cifra asciende a más de mil 300, aunque se prevé que en seis años sean más de seis mil.

Así nació el programa “Nuestros niños, nuestro futuro”, que no sólo otorga a los pequeños de recursos, sino que da atención psicológica para terminar con los deseos interiores de venganza de aquellos a quienes de un día para otro les arrebataron a sus padres.

El único requisito para entrar a esta estrategia es que los familiares que ahora serán tutores presenten ya sea el acta de defunción o la denuncia por desaparición, esta última escasea ante la falta de confianza en las autoridades.

Al respecto, la presidenta del DIF de Tamaulipas, Mariana Gómez, explica que cuando llegó al organismo no había cifras de estas víctimas. “Eran contadas las familias que habían ido a denunciar. Ha sido un trabajo muy fuerte del DIF en todas las ciudades del estado promoviendo la denuncia de desaparición, para dar avance y (que los niños huérfanos) queden inscritos en el programa”, comentó.

“Son pequeños que a veces no se pueden dar cuenta de sus emociones, pero que les puedes percibir que tienen coraje por una ausencia o porque les arrancaron a un familiar sin ninguna explicación, no volvieron a saber de ellos, y una abuela o abuelo les dicen: ‘Se fue’, ‘Se lo llevaron’”, lamentó.

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