Poza Rica, Ver.- De la misma manera en la que el pasado 7 de abril la joven de nombre Lizbeth fue atacada por un taxista y su acompañante, apenas este fin de semana Perla fue sometida bajo el mismo modus operandi. Los crímenes hacia mujeres han ido en aumento, y las autoridades, sólo dicen estar preocupadas, pero no hacen justicia.

Desgraciadamente, Perla se sumó a la lista de víctimas de taxistas, que lejos de sólo prestar un servicio como trabajadores del volante, atacan a sus víctimas sexualmente.

Se sabe que la mujer había tomado un taxi con la finalidad de llegar a su casa en la colonia Las Vegas, pero al pedir la parada, el taxista se rehusó a bajarla y la llevó a una zona despoblada, donde, junto a su cómplice abusó de ella.

Antes de abandonarla, la joven de 25 años fue golpeada y amenazada para que no dijera nada. No se trató de un robo, pues sus agresores sólo la ultrajaron, para después arrojarla sobre la calle.

Este lunes se presentó la denuncia correspondiente contra quienes resulten responsables; la única característica que han dado del taxista agresor de Perla, es que el chofer era un tipo gordo, pero se ignora el número económico de la unidad.

A nueve días de que la joven Lizbeth fuera atacada de la misma manera, las autoridades siguen tras la pista de los criminales, pero se han reservado todo avance para no entorpecer las investigaciones.

Las familias de ambas víctimas exigen justicia y pidieron a la ciudadanía detectar el número del taxi en el que viajen y de inmediato comunicarlo a sus amigos o familiares.

“Si las autoridades no nos cuidan, debemos hacerlo entre nosotros”, afirman.