Entre semáforos rojos, anaranjados y amarillos, caminando rumbo a una nueva normalidad -que realmente no se la cree ninguno de los integrantes del Sector Salud y el señor López-Gatell, de ningún modo están dadas las circunstancias de protección y cuidado para que la ciudadanía pueda llegar a restablecer las diferentes actividades económicas habituales.

Dentro de todo esto, el gobierno federal y estatal se ha olvidado de todos aquellos que en los últimos 4 meses han sido la primera línea de defensa contra el coronavirus: los médicos, enfermeras/os y demás personal del sector salud. Tristemente nadie se ha preocupado por ellos, demeritando su trabajo agotador, cansancio no sólo físico, sino también mental y sentimental.

A los médicos se les ha limitado y excluido en las discusiones y acuerdos del gobierno federal para cambiar el color de los semáforos.

Efectivamente, nuestros médicos enfermeros y enfermeras han levantado la voz en diferentes partes del país, y habría que reconocer que su reclamo ha sido sólo por la falta de insumos correctos y necesarios para poder cumplir con su trabajo y debidamente protegidos.

El número de personal médico contagiado a ido en aumento, principalmente porque el personal médico que recibe a enfermos, lo hace sin el equipo de protección necesaria y con el desconocimiento total de que, dichos pacientes, pudieran estar infectados de Covid19.

Finalmente, y lo más importante en este momento, sería señalar que el personal médico de primera línea, al paso de cuatro meses se encuentran agotados física, mental y emocionalmente y que las autoridades, llámese gobierno federal o gobiernos estatales, no han llevado a cabo ningún tipo de acción que retribuya en algo el esfuerzo de quienes día a día se enfrentan a esta terrible pandemia.

Ellos no han podido elegir tener una actividad que pueda llevarse desde su domicilio y de todas maneras llevar el sustento a sus familias. Ellos solo le piden a nuestro gobierno que se preocupe por ellos, mientras que ellos se preocupan por cuidar y sanar a nuestra población.

Ya no es momento de ignorar lo que sucede, es momento de enfrentar y solucionar los problemas y subsanar las necesidades del sector salud. Es momento de considerar que necesitamos que nuestros doctores, doctoras, enfermeros y enfermeras estén saludables para cuidarnos, más que preocuparnos porque el tren maya funcione o la refinería de dos Bocas se concluya.

Aún nos encontramos en medio de esta difícil y complicada pandemia y nuestros doctores y enfermeros deberán seguir en la primera línea de trabajo. Sí los necesitamos, la pregunta, AQUÍ ENTRE DOS, es: ¿por qué no los cuidamos?

LA CIUDAD DE MÉXICO BAJO FUEGO

En otro tema, no podríamos dejar sin comentar es el atentado sufrido por Secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, en cual la Jefa de Gobierno de CDMX, Claudia Sheinbaum, de manera muy profesional enfrentó a la prensa y manifestó su preocupación por realizar tantas diligencias como fueran necesarias para el esclarecimiento de los hechos.

Por su parte el presidente López Obrador, emitió un discurso un tanto ambiguo sobre los hechos, en donde señala que su gobierno no le declarará la guerra al crimen organizado, aunque no se dejará intimidar por estos grupos; lo que resulta contradictorio a lo sucedido con la liberación del hijo de El Chapo, y de la cual clara y públicamente manifestó haber sido él quien dio la orden de liberación para evitar mayores conflictos. AQUÍ ENTRE DOS, si esto no es intimidar, nos falta entender el concepto.

Ha dejado muy en claro el presidente López Obrador que sólo llamando a todos a que nos portemos bien se podrá lograr una sociedad mejor, lo sucedido en este atentado deja en evidencia que este no es el método falible o que el presidente López Obrador -AQUÍ ENTRE DOS- no está haciendo escuchado…

AQUÍ ENTRE DOS, Allá en Poza Rica algo debe de estar pasando y las cosas no están saliendo muy bien. Los casos de COVID 19 se siguen incrementando, las medidas de restricciones se han relajado, se aprecia un centro de la ciudad, que, aunque no ingresan automóviles, si existe un tránsito de peatones altamente visible, inclusive la mayoría sin cubrebocas, sin guardar la sana distancia.

Lo mismo pasa en los almacenes comerciales. ¿Qué esperan las autoridades?, que la situación se complique aún más, que los casos de contagios se descontrolen y saturen los hospitales existentes, actitudes pasivas de parte de los gobiernos, son las causas de estos acelerados incrementos, tendemos que seguir esperando una respuesta efectiva de las autoridades, OJALA NO SEA TARDE.