Acapulco, Guerrero.- Trabajadores de Acapulco viven una ola de extorsiones y temores por la cuota o derecho de piso que deben pagar a grupos del crimen organizado que amenazan con quitarles la vida si no cubren el monto. Esto ha ocasionado que muchos cierren el negocio.

Las cantidades varían de acuerdo al rubro. Una masajista que cobra 150 pesos por un servicio da 400 pesos semanales; el señor que recorre todo el día la playa ofreciendo mangos, 150 pesos; los que venden hamacas y bolsas, 200 pesos. Restaurantes y negocios con más auge pagan cuotas más altas.

Uno de los grupos armados utiliza el método del papelito o recado a cualquier hora del día, para que el agredido deposite a cuentas de Oxxo y después mande vía WhatsApp una foto del ticket.

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