Poza Rica, Ver.- “Quédate en casa”, programa establecido por la Secretaría de Salud federal a consecuencia de la contingencia sanitaria del COVID-19, ha provocado el disparo de la violencia en el hogar por el jefe de familia por el despido del trabajo o falta de dinero.

Lo anterior se puso de manifiesto por personal del Instituto Municipal de la Mujer, luego de señalar que lo grave es que estos casos no se han podido resolver por el cierre de la fiscalía o el juzgado de este distrito judicial, para procurar y aplicar la justicia.

Destacó que esta situación se registra desde el momento del inicio de la contingencia sanitaria, pues para reducir riesgos la parte patronal aplicó el programa “Quédate en casa”, quedando sin empleo, pero lo más grave, sin dinero.

Explicaron que el despido de personal se da tanto en las madres de familia como en los padres, por lo que al mantenerse en casa se registra la aglomeración con los hijos, a quienes tienen que alimentar o piden golosinas que no se pueden adquirir.

De esta manera con esta desesperación empiezan las agresiones de los padres o tutores de los niños y quienes pagan las consecuencias de la violencia en el hogar son los hijos que en esta contingencia sanitaria se encuentran en casa.

En este sentido, señalaron que se viene trabajando con los programas de asesoría, talleres, conferencias, pláticas a distancia con las madres de familia y padres que sufren violencia en el hogar, además de estar preocupados por la contingencia sanitaria.

Reconocieron que la violencia se da más en contra de la madre de familia que en contra del padre, provocando que a la fecha se hayan disparado los casos de agresiones.

Por Isaías García Pérez

Gráfica Ademir Lozano Neri