Los Ángeles.- Un bar de country lleno de universitarios se convirtió el miércoles en la noche en escenario de horror y muerte provocado por un ex marine retirado que descargó a sangre fría al menos tres cargadores de una pistola sobre un centenar de personas. No fue una pelea, ni un atraco. Simplemente entrór, lanzó una bomba de humo y empezó a disparar.

El Borderline Bar&Grill se encuentra en Thousand Oaks, un pueblo de los suburbios acomodados del noroeste de Los Ángeles. La oficina del sheriff del condado de Ventura informó que entre las 12 víctimas mortales está el primer agente del sheriff que llegó al lugar. El número 13 es el asesino, que murió tras un enfrentamiento a tiros con la policía. El sheriff Geoff Dean aseguró que el asesino se suicidó.

La policía identificó al asesino como Ian David Long, de 28 años. Era un veterano exmarine que había padecido estrés postraumático. El móvil seguía sin estar claro a esa hora. El policía muerto formaba parte de la primera patrulla que acudió al lugar e “intentó neutralizar la amenaza”, en palabras del responsable de la policía del condado de Ventura, Garo Kuredjian.

Antes de morir, Long disparó indiscriminadamente unas 30 veces. Varios testigos describieron en las televisiones locales al asesino como un hombre con la cara cubierta según algunas versiones, perfectamente decidido y metódico en la ejecución masiva de inocentes. Utilizó tan solo una pistola Glock 21, calibre 45, según la policía. La había comprado legalmente. La pistola carga 10 balas pero Long la había equipado con cargadores más grandes.

 Los primeros disparos se oyeron junto a la puerta. Un testigo describió a la cadena ABC local que le vio ensañarse con la joven que atendía a la entrada. A partir de ese momento, los relatos de los testigos describen el caos. “Le vi entrar (…) y comenzó a disparar”, dijo Mitchell Hunter, de 19 años, que describió al tirador como un hombre de piel clara y pelo oscuro.

 Uno salió al patio de atrás gritando para que se fuera todo el mundo. Al salir, vio al sargento del sheriff Ron Helus poniendo una multa y le dijo lo que estaba pasando. Helus entró en el bar a enfrentarse con el sospechoso y murió a tiros. Llevaba 29 años en el cuerpo y se iba a retirar el próximo mes de marzo. Deja esposa y un hijo.

¿Usted qué opina?: