Ciudad de México.- Al mismo tiempo que se realizaba la misa en honor de Norberto Ronquillo en la Universidad del Pedregal, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) capitalina realizaba una rueda de prensa para informar sobre el caso del secuestro y muerte del estudiante de 22 años, cuyo cadáver apareció esta madrugada en una zona boscosa de la alcaldía de Xochimilco.

Tras manifestar su solidaridad y dolor por la muerte de Norberto, la procuradora Ernestina Godoy dio a conocer que una llamada anónima alertó a las autoridades sobre la ubicación del cuerpo del joven y que, aunque la necropsia aún se está llevando a cabo, el estado de descomposición indica que es la muerte ocurrió la misma noche del secuestro.

La Subprocuraduría Especializada en Investigación de la Delincuencia Organizada (SEIDO) –parte de la Fiscalía General de la República (FGR)– está colaborando en las pesquisas de la PGJ, que ya tiene una fuerte línea de investigación, aunque los detalles no se revelaron ya que estas indagatorias se manejan con un fuerte sigilo, puntualizó Godoy.

“No nos detuvo que la familia pidiera, legítimamente, que la Procuraduría no interviniera (…) En ningún momento hemos dejado de atender. Hemos estado en contacto con los tíos y cuando llegaron los padres, desde el viernes hemos estado en contacto con ellos”, aseguró la procuradora y negó que existiera algún descuido de los agentes durante el secuestro de Norberto.

Aunque todas las cámaras de seguridad del C5 que operan en la Ciudad de México están funcionando correctamente, hace falta su colocación en algunos puntos, reconoció Godoy tras ser cuestionada sobre el seguimiento de la ruta que tomó el joven al salir de la escuela el 4 de junio, cuando fue secuestrado.