Ciudad de México.- El Tribunal Supremo abrió el histórico juicio contra 12 dirigentes independentistas catalanes, implicados en el fracasado intento de secesión de octubre de 2017.

Esto justo cuando la cuestión catalana tiene la política española arruinada y amenaza con precipitar unas elecciones anticipadas.

Los acusados aparecieron sentados en cuatro banquetas ante los siete jueces en la sala de audiencias en Madrid. En la primera sesión, los abogados de los 12 acusados denunciaron supuestas vulneraciones procesales y presentaron el juicio como un proceso políticamente sesgado.

Andreu Van den Eynde, abogado del ex vicepresidente catalán Oriol Junqueras, a quien la fiscalía pide 25 años de cárcel, asegura que la causa atenta contra la disidencia política. Mientras que otro de los letrados, Jordi Pina, conminó al tribunal “hagan de jueces y no de salvadores de la patria”.

El proceso, retransmitido en directo por televisión, podría durar por lo menos tres meses, pues en él declararán cientos de testigos, entre ellos el ex presidente del gobierno español Mariano Rajoy, por lo tanto la sentencia no se conocerá antes de julio. Carles Puigdemon, protagonista del intento de secesión es el gran ausente del juicio.