Puebla, Pue.- La venta de juguetes tradicionales o artesanales como el trompo, yoyo, balero, pirinola, guitarras de madera, entre otros, ha disminuido considerablemente durante los últimos años, aunado a esto, los mismos padres prefieren comprarles otro tipo de juguetes a sus hijos. Los juguetes con los que jugaron nuestros padres o quizás alguno de nosotros eran: muñecas de trapo, trompo, el yoyo, balero, pirinola, carritos de madera, entre otros, pero debido a los dispositivos móviles y básicamente la tecnología, existen menos lugares que comercialicen los tradicionales.

Guadalupe Robles, encargada de una tienda ubicada la calle 16 oriente en el centro de la ciudad de Puebla, manifiesta que ya son de los pocos comercios en los que aún venden trompos de madera que cuestan 30 pesos, yoyos los cuales se venden en 20 pesos; guitarras, canicas, baleros, pirinolas, arcos de madera, entre muchos otros. Señaló que los juguetes tradicionales son más artesanales y la mayoría de los de ahora están hechos con moldes y son de plástico, por ejemplo, ellos venden trompos de madera, pero actualmente los niños compran de plástico, por lo que la gente los ve ya como anticuados.

Mencionó la misma que ha notado que las ventas han disminuido en los últimos años, considerando que esto es gracias a los avances tecnológicos y los niños de ahora quieren tener el control de todo, quieren aprender más rápido sobre las novedades. Por otra parte, Jorge Benítez, quien vende baleros, trompos, juegos de mesa, títeres, dominó, tablita mágica, guitarras y camioncitos de madera en el Mercado de artesanías El Parian, dijo que aún se comercializa este tipo de juguete. “Aunque no son precisamente niños los que los compran, sino los turistas. Esto debido a que los niños actualmente quieren lo que ven en la televisión, en el internet o piden cosas que ya no son tan simples para ellos”.

Agregó que sus ventas en este tipo de juguetes se elevan en los meses de junio y julio, que es cuando vienen extranjeros y se sorprenden con los colores y los diseños; sin embargo, los hijos de ellos, se les puede ver con videojuegos portátiles y aparatos modernos.

Por otra parte, Griselda Bautista, quien trabaja como empleada de una tienda ubicada en el centro de la ciudad, mencionó que no venden el juguete tradicional, porque “a muchos niños ya no les llama la atención y no se conforman con los de antes”. Por lo que destacó que venden lo que está de moda, aunque tratan de surtir un poco de todo para tener más variedad en cuanto a los gustos de los niños, sobre todo los que pasan de 10 años, que son los más difícil de complacer.

Por último, platicó que venden en su mayoría accesorios para celulares o tabletas personales, fundas, plásticos protectores de pantallas y para tener más completa la tienda, dulces y otros productos. Esto, debido a que los niños actualmente no quieren cualquier cosa y que siguen los productos que anuncian sus personajes favoritos.

Por Jorge Barrientos.